¿Qué diferencia hay entre vidrio y cristal?

Sin comentarios marzo 15, 2021

Diferencias entre vidrio y cristal Existe la falsa creencia de que todos los vidrios y cristales deben depositarse en el iglú verde. Es lo que se hace con las botellas de vino, los botellines de cerveza o los tarros de mayonesa vacíos, pero también con los vasos o las copas rotos. Sin embargo, esta práctica bien intencionada, en aras del reciclaje y con el objetivo de dar una nueva vida a estos materiales, es un error, ya que el cristal y el vidrio son dos elementos diferentes y, como tales, se deben reciclar por separado. El problema está en que la mayoría de la sociedad es incapaz de diferenciar entre ambos, dado que, muchas veces, ambas palabras se utilizan como sinónimas.

Diferencia entre el vidrio y los cristales

Desde Ecoembes, la organización medioambiental sin ánimo de lucro promotora del reciclaje de envases en España, se declara que la diferencia está en el óxido de plomo, presente en el cristal. Este material es un sólido perfecto, con una estructura atómica regular. Se puede decir que sus componentes están ordenados. De ahí que tenga unas formas definidas y simétricas.

La propia naturaleza es capaz de formarlos a través del proceso de cristalización de gases. Unos buenos ejemplos de ello serían los cristales de cuarzo, formados gracias a la cristalización a presión de los gases en el interior de cavidades rocosas.

En cambio, el vidrio es un material fabricado y libre de óxido de plomo. A diferencia de lo que pasa con los cristales, posee una estructura irregular y, al ser artificial, su composición no está sujeta a ningún tipo de regla. Es fruto de la fusión de materias primas como sílice, sosa o caliza, pero sin una disposición clara.

Alicia Durán, investigadora del CSIC, explicaba en el blog Eco Lab de El País que estos últimos pueden reciclarse en los hornos de vidrio, mientras que los primeros no deberían introducirse en estos hornos, debido a la presencia de óxido plomo.

Precisamente, la presencia de óxido de plomo es la razón que explica las diferencias de aspecto de ambos materiales y permite a la gente distinguir si un vaso o una copa están hechos con uno u otro. Así, el cristal es más brillante y transparente, además de sonar diferente. Al golpear un vaso de este material con el dedo, se oye un sonido más largo y sonoro, con más vibración. En cambio, si es un vaso de vidrio, el sonido será mucho más corto.

En conclusión, el vidrio se diferencia, principalmente, en que no tiene óxido de plomo. Esto le da un aspecto algo más imperfecto, aunque, al ser un material artificial, hay vidrios que pueden tener hasta un 24 % de óxido de plomo y se presentan como cristal, sin serlo. Ambos se pueden reciclar, aunque debe hacerse por separado y en instalaciones específicas para cada material. De lo contrario, el proceso de reciclaje no es completo.


En Recuperaciones de Vidrio Norte nos encargamos de la gestión, de la recuperación y del reciclaje de este material. En caso de duda, ponte en contacto con nosotros y te ofreceremos una solución.



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